Este es una publicación corta sobre un artículo recién publicado sobre la vacunación pediátrica del COVID-19, que me motiva a hacer una publicación más esta semana.
Un análisis histórico y representativo a nivel nacional de los datos del Gobierno de EE.UU. (NHIS 2022–2024), realizado sobre 21.990 niños, ha proporcionado la primera visión integral de la relación entre la vacunación pediátrica contra la COVID-19 y el autismo.
En comparación con los niños no vacunados, los niños vacunados presentan probabilidades significativamente mayores de autismo (+32 %), Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (+33 %) y trastornos del neurodesarrollo (+23 %).
Los riesgos aumentan con cada dosis; los niños de 5–7 años con 3 o más dosis muestran un aumento del 154 % en las probabilidades de autismo.
Incluso después de realizar ajustes rigurosos por factores socioeconómicos, educación de los padres y problemas de salud preexistentes, la señal sigue siendo inequívoca.
Estos datos exigen, en mi opinión, una detención inmediata de la campaña de vacunación pediátrica contra la COVID-19, dado el extremado bajo riesgo que presenta la COVID-19 en niños.
Fuente: Nicolas Hulscher, MPH
Se han analizado datos nacionalmente representativos de la población estadounidense publicados oficialmente por el Gobierno de EE.UU. (NHIS) de 21.990 niños en el primer estudio de la historia que examina la vacunación infantil contra el COVID y los resultados relacionados con el autismo.
En comparación con los niños no vacunados, los niños vacunados contra la COVID presentaron probabilidades significativamente mayores de:
AUTISMO: +32 %
TDAH: +33 %
CUALQUIER TRASTORNO DEL NEURODESARROLLO: +23 %
USO DE EDUCACIÓN ESPECIAL: +19 %
ASMA: +24 %
ANSIEDAD: +27 %
USO DE MEDICAMENTOS PARA LA SALUD MENTAL: +57 %
TERAPIA DE SALUD MENTAL: +60 %
La señal más fuerte relacionada con el autismo apareció en los niños pequeños: los niños de 5–7 años que habían recibido 3 o más vacunas contra la COVID presentaron un 154 % más de probabilidades de desarrollar autirsmo.
Las probabilidades de presentar múltiples afecciones aumentaron a mayor número de dosis de vacunas contra el COVID-19, incluyendo autismo, TDAH, ansiedad, trastornos del neurodesarrollo, asma y terapia de salud mental.
La relación estadística en relación al autismo persistió incluso después de tener en cuenta la edad, el sexo, la raza/etnia, los ingresos, la educación de los padres, el seguro, la región, el acceso a la atención sanitaria, las visitas de bienestar, el uso de urgencias, las hospitalizaciones, el uso de medicamentos con receta y la vacunación contra la gripe, todo ellos frente a niños no vacunados.
No me creas. Verifica.
Nota editorial. La información de Salud Nuclear tiene carácter exclusivamente divulgativo. No constituye consejo médico, diagnóstico ni tratamiento, y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.



No es curioso, como en españa este debate no existió practicamente? comparado con EEUU.
Ahí está toda la información, pero no la quieren leer.