El verano ya está aquí, y si estás embadurnándote de protector solar pensando que estás haciendo algo bueno por tu salud... detente.
El Grupo de Trabajo Ambiental estadounidense (Environmental Working Group) descubrió que cerca del 75% de los protectores solares no funcionan como se publicita y/o contienen ingredientes tóxicos o nocivos para la salud. Muchos ni siquiera ofrecen el nivel de protección SPF indicado en el envase.
La oxibenzona, es un filtro solar químico que absorbe los rayos UVA y UVB, comúnmente usado en los protectores solares comerciales. Este compuesto, desgraciadamente, es altamente tóxico, habiendo podido comprobarse a nivel científico que:
Es un disruptor endocrino, ya que puede interferir con el sistema hormonal afectando a la función tiroidea, los niveles de testosterona y estrógenos, y el desarrollo fetal (Estudio relevante: PMID: 40222174 – Revisión que muestra que la oxibenzona y otros filtros solares afectan las hormonas sexuales y tiroideas.)
Tiene efectos neurotóxicos y reproductivos, ya que tiene la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica observando en estudios alteraciones en el desarrollo cerebral y reducción de fertilidad.
Ahora bien, la presencia de oxibenzona en los protectores ha bajado del 70% en 2016 al 9% en 2025. Lo cual suena bien, pero no lo hicieron por tu salud. Lo hicieron porque lugares como Hawái y Key West prohibieron estos químicos por su efecto destructivo en los arrecifes de coral, al causar el blanqueamiento de corales, provocando daño al ADN de organismos marinos y afectación del desarrollo de peces y algas
Sí, solo dejaron de envenenarte cuando se dieron cuenta de que también estaban matando al océano.
Desgraciadamente, la reducción del uso de la oxibenzona en protectores solares comerciales ha sido compensado con el uso de otros compuestos como:
· Avobenzona
· Octinoxato
· Octocrileno
· Homosalato
Y, lo cierto es que estos compuestos SON un veneno y por ello me atrevo a decir que el protector solar convencional es más peligroso que el propio sol.
Todos estos compuestos son, igual que la oxibenzona, disruptores hormonales y todos ellos son absorbidos fácilmente por la piel y han sido detectados en sangre, orina e incluso en leche materna.
Y esto no es especulación: un estudio reciente de la FDA americana mostró que tras una sola aplicación en el 75% del cuerpo, los niveles de oxibenzona en sangre alcanzaban hasta 258,1 ng/ml, y de avobenzona 7,1 ng/ml.
Ambos valores superan por mucho el umbral de seguridad de la propia FDA americana (0,5 ng/ml) (Estudio PMID: 31961417). Hablamos de hasta 500 veces más que lo considerado “seguro”.

Además, otros estudios confirman que estos químicos alteran gravemente el sistema endocrino y afectan negativamente los niveles hormonales (Estudio PMID: 40222174).
¿Aún peor?
La Unión Europea concluyó que la oxibenzona y el homosalato no son seguros en las concentraciones necesarias de los protectores. Y el octinoxato solo se considera “seguro” hasta un 10%.
¿Pero… el sol no es peligroso?
Aquí es donde la medicina convencional ha fallado gravemente: te han hecho creer que cualquier exposición al sol es mala y que deberías vivir como un vampiro, huyendo del sol.
Pero eso es un sinsentido evolutivo.
Cuando tu piel se expone al sol, tu cuerpo produce:
· Óxido nítrico, que reduce la presión arterial y mejora la salud cardiovascular (PMID: 24445737)
· Testosterona, tanto en hombres como en mujeres (PMID: 32375348)
· Beta-endorfinas, que generan bienestar, reducen la inflamación y promueven la curación (PMID: 24949966)
¿Tiene sentido que algo que mejora tus hormonas, tu corazón y tu ánimo, sea también mortal?
No. No lo tiene.
El aumento en el cáncer de piel
Contrario a la creencia popular, las estadísticas indican que la tasa de cáncer de piel ha aumentado significativamente desde que se generalizó el uso de protector solar.
Desde los años 1960, cuando comenzó la promoción masiva del protector solar:
· El melanoma (la forma más mortal de cáncer de piel) ha aumentado dramáticamente en países como EE.UU., Australia y Europa.
· En EE.UU., la tasa de melanoma ha aumentado más del 200% desde 1975.
Este aumento no puede explicarse únicamente por una mayor exposición al sol, ya que los hábitos de vida han cambiado y muchas personas hoy pasan más tiempo en interiores que en décadas anteriores.
Y es que, nuestros ancestros vivían al aire libre sin sufrir las tasas de cáncer de piel que tenemos hoy.
La exposición a la luz solar se ha comprobado que conlleva la reducción del riesgo de muchos tipos cánceres, como el colorrectal, mama, próstata, ovario, páncreas, linfoma y leucemia, pero también el melanoma.
Un dato increíble es que los países con menos exposición a la luz solar sufren mayores tasas de cáncer de piel.
Y además, paradójicamente, el melanoma es un cáncer que típicamente aparece en zonas del cuerpo donde no llega la luz del sol, como las plantas de los pies o los genitales. Algo chocante para la gente que piensa que es causado por la exposición a la luz solar.
Además, un estudio científico de 2004 concluyó que la gente que trabaja al aire libre tiene menos tasas de melanoma que aquellos que trabajan en interiores (PMID: 15005091).
Chocante ¿no?
Pero es que, una y otra vez se comprueba que la deficiencia de la única vitamina que obtenemos del sol (Vitamina D) está directamente relacionada con el desarrollo de todo tipo de cánceres, incluyendo el melanoma.
¿Por qué tu piel reacciona negativamente al sol?
El problema no es el sol en sí, sino lo que estamos poniendo DENTRO de nuestro cuerpo y SOBRE nuestra piel lo que nos hace susceptibles al daño solar.
Los estudios muestran que las dietas ricas en ácido linoleico omega-6 (presente en aceites vegetales industriales) aumentan drásticamente el riesgo de cáncer de piel.
En estudios con animales, ratones alimentados con dietas ricas en ácido linoleico desarrollaron más precánceres y cánceres de piel mucho más rápido que los grupos de control (PMID: 21525235).

Otros estudios vinculan el aumento del melanoma desde los años 60 al incremento del consumo de aceites vegetales, no al aumento de exposición solar (PMID: 16372927, PMID: 29636341).
Cuando consumes aceites como el de girasol, soja, maíz, colza o sésamo, ese ácido linoleico se integra en las membranas de tus células —incluidas las de la piel. Y como se oxida fácilmente, te hace más propenso a quemarte con el sol y desarrollar problemas cutáneos.
Y por si fuera poco, muchos protectores solares “naturales” utilizan como ingredientes estos mismos aceites.
Estás literalmente untándote en la piel los aceites que te hacen más sensible al sol.
Y luego te preguntas por qué te quemas.
¿Qué hacer entonces?
Primero: deja de usar protector solar químico inmediatamente.
Segundo: construye tu tolerancia solar de forma natural.
Empieza con exposiciones cortas por la mañana o al atardecer, y aumenta gradualmente.
Tu piel desarrollará un “callo solar”, es decir, un bronceado natural que protege mejor que cualquier crema.
Así ha vivido la humanidad durante cientos de miles de años.
Tercero: limpia tu dieta.
Elimina TODOS los aceites vegetales de tu dieta. Eso significa:
· No cocines nunca con aceites vegetales: girasol, colza, soja, maíz, cártamo, cacahuete, sésamo, etc.
· Elimina los alimentos procesados, que a menudo contienen grandes cantidades de estos aceites.
· Evita comer en restaurantes que cocinan siempre con estos aceites, al ser baratos.
Usa en su lugar:
· Manteca de ternera
· Mantequilla ecológica
· Aceite de coco
¿Quieres un protector solar realmente seguro?
Si quieres usar una crema solar que realmente te proteja de quemarte sin dañarte tu salud, haz el tuyo en casa.
Te dejo mi receta casera:
· 10-15 gramos de cera de abeja (forma una barrera protectora sobre la piel, aportando resistencia al agua y dando firmeza a la mezcla).
· 4 cucharadas de aceite de coco (además de ser hidratante, aporta textura nutriendo la piel y ayudando a disolver los demás ingredientes).
· 2 cucharadas de manteca de karité (altamente nutritiva, regeneradora y repleta de vitaminas y que mejora la elasticidad de la piel).
· 4 cucharadas de óxido de zinc no nano (es lo que aporta la protección solar física contra la radiación)
Coloca estos ingredientes al baño maría y, una vez que se hayan derretido, remuévelos bien hasta que queden completamente integrados. Luego, vierte la mezcla en un tarro y déjala enfriar en la nevera.
Yo lo uso todo el tiempo. Y funciona.
Estos son ingredientes que podrías consumir con total seguridad, puesto que no deberías aplicar sobre tu piel nada que pudieras comerte.
Tu piel es tu órgano más grande. Todo lo que le pones llega a tu sangre.



Y el aceite de oliva?
Oh waoh gracias por la receta, magnifique!!